domingo, 28 de octubre de 2012

Documento inédito relativo al Sitio de Tarragona 1811



 
Un documento ha salido a la luz recientemente en el archivo de manuscritos de la Universidad de Nottingham en Reino Unido ( Manuscripts and Special Collections) que nos revela información fascinante y hasta la fecha inédita, echando luz sobre uno de los episodios sucedidos durante el asedio de Tarragona en 1811. El texto de 14 paginas, titulado Memoir Relative to the Siege of Tarragona (ref: PWJD 5542), habla sobre el misterio de la captura del Olivo, consecuencias relativas a decisiones sobre la defensa de la ciudad, y el papel heroico de las mujeres en ello. Fue escrito por el testigo presencial, el Teniente C J Zehnpfenning del regimiento de Meuron. Un regimiento suizo que había entrado en el servicio británico en 1795 como dictaba la tradición después de ser hechos prisioneros por ellos en Ceylon.  




 Zehnpfenning vino a Tarragona como ayudante de uno de los oficiales británicos adjuntados al ejército español como asesores durante la guerra. Hasta el 1 de mayo de 1811 había servido como Intendente en su regimiento con base en Cadiz. 

Uniforme de Meuron

El valor de su testimonio reside principalmente en su objetividad y frescura al haber sido escrito el día siguiente a la caída de la ciudad.

El día 16 de mayo, en pleno asedio, Zehnpfenning acompañó a un oficial inglés recién llegado a Tarragona, el Coronel Green, en un reconocimiento al Fortín del Olivo. Ese día escribió: 

 “…encontramos el Olivo en un estado ruinoso, especialmente los Merlons del Cavalier, que eran del grosor de un solo saco de arena que apenas prestaba protección a los defensores, …durante el tiempo que estábamos ahí más de 20 hombres fueron muertos y heridos cerca de la puerta por balas de cañón …” 


También en referencia al Olivo escribió:
“…es por justicia que debo mencionar los imprescindibles servicios prestados por las mujeres quienes habían dejado la ciudad a propósito para contribuir a la defensa de su país. El coraje que mostraron en recuperar a los muertos y heridos bajo un fuego tan nutrido, y los cuidados maternales que prestaron a los suyos, sobrepasa todos los elogios,…varias perdieron sus vidas durante el largo asedio.” 

El estado precario del Fortín del Olivo fue comunicado por el Coronel Green al Marqués de Campoverde, quien a pesar de ser el máximo jefe militar, no conocía lo suficiente las defensas de la ciudad. Las reparaciones no empezaron hasta pasados varios días. 

Después de relatar esta información, ZehnPfenning creyó justificado añadir un comentario irónico acerca del ángulo de los disparos de los cañones franceses empleados contra el Olivo. Decía así: 

“…su dirección fue tal que todos los disparos que no dieron en el Fortín acabaron impactando en la casa del Marqués”… 

El día 29 de mayo, un Capitán español fue a informar al Coronel Green, que: 

“El Marqués ha dado permiso al Comandante del Fortín para irse a la ciudad durante el día por motivos personales, cuando el Olivo esta ya indefenso ante los cañones del enemigo”. 

Este Capitán suplicó que el Coronel Green volviese a inspeccionarlo. El Coronel así lo hizo, y posteriormente comunicó por escrito al Marqués el lamentable estado del Fortín, observando:

“como de serias podrían ser las consecuencias si un comandante muy activo no estuviera presente...” 

Aquella misma noche los franceses tomaron por sorpresa el Fortín del Olivo. ZehnPfenning nos revela cómo: 

“El enemigo disfrazó un numero de hombres, a la cabeza de los cuales fue un Sargento Español (quien había desertado pocos días antes)…él hizo pasar al grupo desapercibido por las viñas…una vez cerca les fue pedido el santo y seña…El sargento contestó que era del regimiento de Almería, con lo que les fue permitido entrar. ” 


Una vez dentro, los franceses desataban una masacre: …“los pobres españoles no sabían que los franceses estaban dentro del Fortín y pensando que los atacaban sus propios hombres con bayonetas, estalló el pánico… La pérdida española fue alrededor de 900 hombres.” 



Con la noticia de la caída del Olivo, una delegación de oficiales británicos fueron inmediatamente a ver al Marqués de Campoverde. Entre ellos, el Coronel Green y el Capitán Adam, de la nave de guerra Invincible. El Comandante de la escuadra británica, Codrington, no se personó por encontrase en una misión en busca de refuerzos en Alicante y Valencia. 

Al respecto, Zehnpfenning escribía:  

“El Capitán Adam y el Coronel Green expusieron de manera drástica, al Marqués, la facilidad con la que, bajo las circunstancias existentes, el Olivo podría ser retomado; sin embargo éste no acabó actuando y dejó la decisión a un consejo de guerra…El consejo, de manera inesperada, aplazó la decisión hasta el día siguiente, permitiendo así que el enemigo se atrincherara…” 

Aún a pesar de la indecisión y errores cometidos por algunos de los oficiales que mandaban en la defensa de Tarragona, los soldados, la milicia, las mujeres y los civiles, seguían ofreciendo una heroica resistencia a las poderosas fuerzas de Napoleón Bonaparte. 



                                                                       ***

Nota:
La versión que detalla el Mariscal francés Suchet sobre cómo sus hombres capturaron el Olivo (Oliva) a finales de mayo 1811, es, en mi opinión, difícil de creer. Al leer sus memorias y en particular, el episodio del Olivo, uno se da cuenta que hay agujeros en la narración de los hechos. En ello, explica como sus bravos hombres entraron por la derecha del fortín en fila india, pasando por el acueducto y subiendo por escaleras, que él mismo admite, fueron demasiado cortas. Mientras tanto, la atención de los defensores fue atraída a causa de una maniobra de distracción hacia la izquierda del fortín. 


En otras palabras, nos quiere hacer creer que los 2500 defensores fueron engañados por unos pocos soldados franceses gritando y disparando al aire cerca de la fortificación, mientras que grupos reducidos de soldados franceses entraron por detrás de ellos (como si se tratara de la versión de un comic). Esta versión debe ser incomprensible incluso para la gente que no entiende de la historia militar y de sus tácticas. Hay que tener en cuenta que no existía una brecha por donde podrían lanzar un asalto masivo, además, el fortín estaba rodeado por un foso profundo, lo cual dificultaría considerablemente el asalto.

Maqueta de La Oliva de Elies Torres
Por otro lado, Suchet reconoce que algunos soldados franceses se burlaron de los centinelas y entraron por la puerta mezclados con una columna de soldados españoles (Almería) que venían desde la ciudad, pero en seguida, añade , que solo fueron doce que consiguieron entrar antes de que los defensores llegasen a cerrar la puerta. De esta manera Suchet nos da una versión de la captura del Olivo lograda únicamente por la bravura militar de sus hombres y no por un engaño deshonroso, tal como informa la versión de Zehnpfenning.

Es muy probable que entrasen por el acueducto, aunque solo hubiera sido posible en el caso de que no encontraran resistencia de los defensores. Un asalto así, a cuenta gotas, seria fácil de rechazar con solo un puñado de hombres, muchos menos que los 2500 que ya se encontraban en la guarnición.

Así pues, es más realista concluir que los hombres que entraron de esa manera estaban reforzando a otros muchos que ya habían logrado entrar y formar una cabeza de puente, y que habían desatado el pánico entre los defensores. Este es el principal agujero de la versión de Suchet sobre lo cual el teniente Zehnpfenning echó luz.

También, sobre la conciencia de Suchet pesaba la masacre de 5000 civiles en el último día del asedio, lo cual hace más evidente que tuviera motivos para mentir y mantener intacto su “honor” como militar. Por otro lado, el teniente Zehnpfenning era un testigo ocular objetivo quien trataba a diario con los soldados de la guarnición de Tarragona. Además, los británicos se encargaron de los desertores y prisioneros durante todo el asedio. Así pues, entrevistaron e interrogaron a muchos de ellos para obtener información detallada sobre el enemigo. Si Zehnpfenning se hubiese enterado que los franceses habían tomado el Olivo de una manera estrictamente militar, no hubiese tenido motivo alguno para negarlo. Su versión, también se muestra bastante detallada.

Al fin y al cabo, estudiar la historia no es simplemente relatar nombres, fechas y que distancia avanzaba éste o aquel ejército, sino entender qué es lo que motivó a los protagonistas para sus acciones y qué sintieron con todo ello. Solo así podremos juzgar si su versión de los hechos es o no de fiar.


1 comentario:

  1. Hola: Un documento extraido del expediente militar de un antepasado, que aporto como dato curioso. Su nombre era Manuel Gasset: "fué destinado al 1er ejército en el que permaneció hasta la rendición de Tarragona, que fué tercera vez prisionero de guerra el 28 de junio de 1811, y al dia siguiente al tiempo que el mariscal Suchet visitó las tropas españolas que habian sido prisioneras en dicha plaza, fué sacado de las filas para ser pasado por las armas y a las tres horas fue perdonado por un raro accidente, y conducido a Francia se fugó del depósito de Soissons el 1º de abril de 1812 (...)"

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